Necesidades de formación continua en la profesión de enfermería

Los estudios oficiales de enfermería dotan a los alumnos de los conocimientos necesarios para el ejercicio de su profesión y se completan con una parte práctica en la que el futuro enfermero tiene contacto directo con el paciente durante un largo periodo de tiempo. Aunque el nivel de preparación que los alumnos adquieren en la universidad es suficiente para poder desempeñar las tareas que tiene esta profesión encomendada, no cabe duda de que la práctica diaria y la acumulación de experiencia convierten al recién titulado en un profesional. Al igual que ocurre en otras áreas de conocimiento, en las ciencias de la salud los avances tecnológicos y los descubrimientos científicos que se van realizando cambian las metodologías de trabajo, mejoran los tratamientos y los protocolos de trabajo, y todo profesional de la salud ha de mantenerse al día en estas cuestiones que van apareciendo, la formación continua en la profesión de enfermería tiene un papel crucial y es fundamental durante toda la vida profesional. Afortunadamente, hoy en día es más fácil que nunca acceder a esa formación, son numerosos los espacios donde se imparten cursos de especialización a distancia u online como por ejemplo la Escuela de Ciencias de la Salud http://www.escuelacienciassalud.com/ , una institución que imparte cursos online para enfermeros y enfermeras que requieran completar su formación, o por ejemplo la universidad a distancia http://www.uned.es/ pionera en la implantación de este tipo de servicios.

Justificación de la formación en enfermería

Son muchos los motivos por los que la formación continuada en enfermería se ha venido aplicando con diferentes planes interanuales. En el caso de las administraciones públicas esta formación se decide en base a las necesidades que se detectan en el seguimiento del trabajo de los enfermeros y enfermeras. También los colegios profesionales incluyen entre sus actividades planes de mejora de conocimientos de todos los profesionales adscritos. Poseer una adecuada formación ayuda al profesional de la enfermería a ejecutar correctamente sus tareas, garantiza a las instituciones una mayor flexibilidad y capacidad de adaptación del conjunto de recursos humanos con el que cuenta y crea un clima más positivo dentro de la organización, consiguiendo así una mejora en el estado de ánimo de los trabajadores.

A nivel personal, la formación continua ofrece al profesional de enfermería diferentes beneficios, como son el aumento de la autoestima y el reconocimiento profesional por parte de los pacientes que son atendidos y de los propios compañeros de trabajo. Pero además, proporciona estabilidad laboral, ya que al estar al día en los nuevos protocolos de trabajo y en la aplicación de nuevas técnicas y tecnologías, convierte al profesional en un activo importante para la empresa. Para las instituciones, ofrecer planes completos de formación continua es una manera de retener al personal existente, ya que para ellos es una ventaja profesional muy importante, y ayuda a la entrada de personal nuevo con iniciativa e inquietudes profesionales.

Proceso formativo, del diseño a la ejecución

Los enfermeros y enfermeras que forman parte de la plantilla de los diferentes hospitales, centros de salud o instituciones privadas de salud, suelen ocupar distintos puestos a lo largo de su carrera profesional. La formación específica en cada una de las áreas antes de iniciar su actividad en ellas es fundamental. La especialización de tareas requiere de una formación acorde a las funciones nuevas que se van a asumir. Los diferentes planes de formación continua incluyen especialización en áreas como urgencias, donde se requiere una profundización en conocimientos de temas como el soporte vital avanzado o técnicas de suturas y vendajes funcionales. En el área de hospitalización suelen incluirse dentro de los programas de formación continua aspectos relacionados con la higiene de manos, talleres de arteriografía y procesos mortuorios. Las técnicas de anestesiado y recuperación, la terapia intravenosa y profundización específica en las distintas especialidades, son algunas de las materias incluidas en los cursos de formación para el personal destinado en quirófano.

Lo expuesto son solo algunos ejemplos, pero la relación de necesidades formativas es muy extensa y variada. Todo el desarrollo del proceso de formación continua corresponde a las autoridades sanitarias y al personal encargado de la dirección de los centros, proporcionando los medios necesarios para su ejecución. Pero el profesional de enfermería es una parte activa en el proceso formativo. Por un lado, de la experiencia diaria y de la detección de los propios déficits formativo debe nacer el plan de formación, y por otro, la implicación de los profesionales asistentes en los talleres, cursos y seminarios es fundamental para que el objetivo que se pretende pueda ser cubierto.